Carlos Moratalla: un músico entre swing, rock, jazz y canciones éticas

Hemos entrevistado a Carlos Moratalla, músico, cantante, guitarrista y contrabajista de Malaga.

Carlos Moratalla

¿Desde cuanto eres músico?

«Me dedico a la música profesionalmente desde hace 10 años, pero canto desde pequeñito. Además de cantante, guitarrista y contrabajista, soy técnico de sonido. He trabajado como solista, haciendo jazz, rock, música brasileña, experimental, de cantautor, hasta he cantando en napolitano».

¿Cuándo se formó el grupo Danzad malditas?

«Arrancamos en octubre del año pasado».

¿Hacéis solo cover?

«Por ahora sí. Hemos querido conocer bien primero el lenguaje del swing, de hecho hacemos los arreglos casi iguales a los originales, más adelante haremos nuestros propios arreglos, y quien sabe si temas inéditos algún día. Acabamos de empezar, como quien dice».

Danzad Malditas nace del encuentro de Carlos Moratalla y Martina Mollo con el baile swing que reunieron a un grupo de músicos y se sumergieron en ese rico periodo donde lo clásico, lo africano, lo popular, lo europeo, lo americano, lo grande, lo pequeño, lo divino y lo humano se encuentran en perfecto equilibrio. Hacen revivir Aretha Franklin, Nina Simone, Slim Gaillard, entre otros y también suenan swing italiano. «Danzad Malditas es recuperar el baile como comunión, como unión pautada y libre. Como creación colectiva».

Just a gigolo, Danzad Malditas

El grupo Danzad Malditas está formado por Martina Mollo (Piano, voz y arreglos), Carlos Moratalla (Contrabajo y voz), Adrián Jiménez (Batería), Víctor García (Saxo tenor y voz) y Jaime Fernández (Trombón, guitarra y voz).

También tienes un duo con tu novia, Ricci & Pobre.

«Con Ricci & Pobre no estamos trabajando. Ahora, Martina y yo estamos currando con J.J. Sprondel. Estamos a punto de sacar disco nuevo en cuanto termine todo esto (lo del Coronavirus -ndr-). Era un grupo que tengo desde hace 15 años en el que ha entrado Martina como arreglista, teclista y cantante».

Los que no flotan, Ricci & Pobre

¿Nos cuentas algo de este grupo?

«Es el grupo en el que he desarrollado siempre mis composiciones. Hace unos 3 o 4 años que cantamos en castellano. Tiene raíces rock pero es un grupo de canciones casi de cantautor con guitarra eléctrica. Tenemos mucha influencia del rock sudaméricano y de gente como Silvio Rodríguez. Hacemos canciones de contenido metafísico, ético, de amor en el sentido amplio de la palabra. No encajamos muy bien en un mundo que quiere que todo sea bailable, hedonístico y directo. Y sobre todo, apolítico en la medida de lo posible».

Yo, J.J. Sprondel

¿Qué quieres decir?

«Creo – sigue Carlos que la música es política, aunque no queramos saberlo. Cuando haces música creyendo no hacer política, estás haciéndola a favor del status quo y la industria. La mayoría de los artistas decide no tomar posiciones políticas. Sólo aquellas aceptadas globalmente y de modo muy tangencial. Defender el feminismo, pero sin entrar al detalle, o criticar las fronteras y el hambre, pero siempre sin entrar de manera profunda en la cuestión. Vendemos todos una imagen irreal de éxito, aún viviendo y trabajando en condiciones de precariedad absoluta. «Giras» de bares medios vacíos en los que pagas por tocar con nombre como «Tour mundial 2019».

«No existe la crítica – dice aún Carlos Moratalla -, si lees un medio especializado de esos que califican los discos, todos los discos tienen de un 6 para arriba, nadie toca mal, sólo el reguetón es malo. Somos todos un producto perfecto en apariencia».

¿Por que, según, tú la crítica no existe y por qué la crítica no dice que algún grupo o músico toca mal?

Carlos Moratalla

«En España al menos porque no hay formación. Casi nadie tiene una formación profesional musical para poder decirlo, y hablo de los músicos, la crítica no sabe distinguir la clave de sol de la de fa. Además en España, al salir del franquismo olvidamos todo lo aprendido, y nos encontramos con el punk en pleno auge. De algún modo, el mito de que lo importante es el mensaje y la actitud, se han instalado en la sociedad. La mayoría está convencida de que el arte es un don que se tiene o no se tiene. Es una idea muy perniciosa, porque si es innato, ¿para qué estudiar? El problema es que ya no queda ni siquiera el mensaje y la actitud de los Ochenta. Es pura complacencia con el mercado y de baja calidad. Italia es otro mundo, pero nos lleváis 600 años de ventaja, la gente tiene un oído y un paladar muy desarrollados aun no teniendo conocimientos teóricos. Por eso vuestro Ferro y Pausini, que no son especialmente alabados en Italia, son ídolos aquí, comparados con nuestros Melendi y Taburete son unos genios».

Quieres decir que la crítica italiana es más «lista» sobre lo que es la música? Osea en Italia hay formación musical y en España no?

«Sí, hay una diferencia de siglos, creo yo».

En España no habían importantes músicos en los siglos pasados?

«Es verdad que en ciertos sectores de la música española hay formación. En el jazz o el flamenco español se hacen cosas muy interesantes y de calidad. Sólo aquí en Málaga tenemos 4 o 5 creadores de un altísimo nivel. La música no ha sido nunca muy bien tratada en España. Si le preguntas a un español por compositores clásicos te dirá 10 nombres italianos, 10 alemanes, 5 rusos y 2 españoles, con suerte. Creo que ese deja un poso en la sociedad. Incluso en el que no está formado, que inconscientemente puede diferenciar lo hecho bien con lo hecho mal, aún sin saber porqué».

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